Val de Aguilón (3), Huerta Oeste (7) y Huerta Este (3).
Estado
Peligro de desaparición
Las balsas de riego, cuyo origen se remonta a época islámica, fueron fundamentales en la gestión de los recursos hídricos, perdurando hasta la segunda mitad del siglo XX. Sus funciones principales fueron almacenar y distribuir el agua, así como alimentar molinos.
En el año 1936, la huerta azuarina disponía de 13 balsas mayores, a las que habría que sumar las situadas en Val de Aguilón. En la actualidad, todas ellas se encuentran en peligro de desaparición debido al abandono de su mantenimiento tras el cambio de los usos agrícolas y la transformación del modelo productivo.
Uso actual
Su estado ruinoso ha provocado que la mayoría de las infraestructuras ya no se utilicen para su función original.